- Grúas implicadas: Liebherr LR 1750
- 40 minutos invirtió la grúa en elevar el pesquero desde las rocas de la rasa mareal hasta la explanada donde será despiezado.
- 184 toneladas pesaba el barco y no 120 como se pensaba en un primer momento. No obstante, la grúa había sido preparada para alzar 250 toneladas.
La maniobra de retirada del pesquero de las rocas del flysch de Deba fue un auténtico espectáculo. Como vaticinaban quienes entienden en la materia, la grúa no tuvo ninguna dificultad para elevar las 184 toneladas de peso del ‘Motxo’. Fue un izado lento pero seguro. A pie de obra, representantes institucionales seguían con atención las evoluciones de la maniobra. Además, las condiciones meteorológicas ayudaron. Apenas sopló el viento y tampoco llovió durante el tiempo que duró el trabajo.
Sobre el propio terreno, el ingeniero de la operación, Kepa Kruzeta, y Patxi Usabiaga supervisaban cada uno de los movimientos. El barco se encontraba desde la víspera sujeto por cuatro eslingas de nailon, dos en la proa y otras tantas en la popa
- Video de la opreación publicado por Diario Vasco.
El ‘Motxo’ encalló en la madrugada del pasado 4 de noviembre entre Zumaia y Deba. Lleva ya más de un mes en tierra firme. El barco, con base en el puerto de Bermeo, se dirigía, según aseguraron los miembros de su tripulación, hacia el puerto de Pasaia tras una noche en la mar. De acuerdo a los testimonios del patrón, aquella noche se vieron alcanzados por el oleaje. El barco tocó con su casco las rocas y posteriormente recibió el impacto de varias olas, una de las cuales hizo que la red que llevaba en la cubierta cayera al mar con tan mala fortuna que terminó por enrollarse en la hélice. Los nueve arrantzales que iban a bordo fueron rescatados por un helicóptero.
Al día siguiente, se llevó a cabo una maniobra de reflotado que resultó ser un fracaso. El remolcador que tiraba del pesquero sólo consiguió que el ‘Motxo’ volcase. El agua penetró en las bodegas y todas las esperanzas de recuperar el navío se desvanecieron.
La mayor parte de los 13.000 litros de gasoil que llevaba en los tanques fluyeron al mar en un espacio de alto valor geológico y medioambiental como es el biotopo del flysch. Por ello, las autoridades apremiaron a los armadores a que confeccionasen cuanto antes un plan para la retirada del barco.
En las primeras reuniones que los dueños del pesquero mantuvieron con las administraciones concernidas propusieron el desguace del pecio en las mismas rocas. Sin embargo, la propuesta no prosperó. Al final, se decidió que el barco fuera izado del flysch por una grúa.
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